¿Te has preguntando cual es el nivel de placer más
grande? No es el mismo cuando terminas de leer un libro que tanto te ah
gustado, al de un impedimento derribado.
El sexo considero yo, el nivel de placer más
sobrevalorado en estos días, sabes.
Desde pequeños tenemos cierta tendencia a la sexualidad,
y cuando se nos presenta se nos hace fácil abusar de ella.
Ahora la considero obsoleta, cuando se conoce el dolor y
la separación, estar solo se vuelve una adicción, cuando el cuerpo es tan
absuelto de toda carga y obligación a retenerse, se vuelve un común objeto de
abuso.
El corazón bombea sangre, no sentimientos, pero cuando
nos sentimos atrapados y comenzamos a consumir lo que los demás nos ofrecen,
terminaremos consumiendo lo que no nos corresponde
Nuestro corazón se vuelve un vil cenicero.
Voraz, voraz es lo que describe a toda mi generación, la
generación más conformista y voraz que ah existido, por contradictorio que esto
suene.
Nos dedicamos a abusar de todo aquello que nos ofrecen,
como cerdos alimentados.
Nuestra razón se vuelve pedazos de razón de alguien más,
nuestro corazón un cenicero y nuestra vida un eterno sube y baja a causa de la
falta o sobredosis de nutrientes.
Eh visto gente que utiliza su lengua para apagar
cigarrillos, estamos a un paso de utilizarnos para apagar el fuego de las
complacencias.
Un paso, otro paso, día a día, nos desgastamos día a día.
Toda esa cultura de la seducción nos está destruyendo
poco a poco, culturización,
Es curioso el hecho de que esta idea de autodestrucción
venga a ser creada por el nivel de dicotomía entre lo que se pensaba
generaciones atrás y lo que en realidad se hacía
Voraz es la apertura de mi blog, voraz es la apertura de
sus mentes.
Voraz es lo que viene a concluir después de nuestra
creación e irónicamente es lo que nos hace querer más y más.
Flamboyante es mi único escape, independientemente de su
grandeza o significado, es la única manera de trascendencia que conozco.
Crear.
No hay comentarios:
Publicar un comentario